(Breve intento de auto-explicación)
Nadie tiene la obligación de aceptarme como soy. Busco la transparencia, vivir con impulso, respirar lentamente cada instante de vida y amar cada cosa que ilumine mi frágil existencia. Intento limpiar mis ojos (los ojos son la raíz de mi espíritu), abrazar a los otros fraternalmente, ser libre con el otro, ser el amigo, el prójimo, el hijo, el hermano. Deseo sentir con placer y profusa sensualidad el delicado desvanecimiento de mis días.
Yo vengo de un vientre antiguo y puro, y deseo reposar mi cuerpo sobre un rincón agrario, cultivando, ordeñando, deseando nacer más, remendando mis fronteras cognoscitivas, acercarme a la flor abierta, mirar mis rostros en los ríos, beber la movilidad de lo cristalino. Escribo para orientar el palpito de mis días, escribo para comunicar los sucesos de mis habitaciones internas. Uno escribe para curiosearse, en el mejor de los casos para purificarse. A todo ser humano le corresponde limpiar diariamente su propia condición, no estamos libres de ninguna mancha. Yo muy lentamente aprendo las cosas, toma tiempo corregirse, trabajo para ser un hombre que merece nacer.
1 Reacciones:
Te felicito, siempre es agradable leerte...buen trabajo!
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